Lactancia

Leche materna congelada: beneficios almacenamiento y cómo utilizarla correctamente

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La leche materna es la mejor fuente de nutrición para los lactantes. Aporta nutrientes esenciales, anticuerpos y enzimas que favorecen un crecimiento y desarrollo sanos. Sin embargo, puede haber situaciones en las que una madre necesite almacenar su leche materna para utilizarla en el futuro. Congelar la leche materna puede ser una solución conveniente, que ofrece flexibilidad y comodidad, al tiempo que garantiza que el bebé siga recibiendo los numerosos beneficios de la leche materna. En este artículo, exploraremos las ventajas de la leche materna congelada, cómo almacenarla adecuadamente y la forma correcta de utilizarla.

Beneficios de la leche materna congelada:

Congelar la leche materna conserva su contenido nutricional y proporciona diversas ventajas tanto para la madre como para el bebé:

1. Comodidad:

Al congelar la leche materna, está disponible siempre que la madre la necesite. Esto ofrece comodidad y flexibilidad, permitiendo a la madre disponer de un suministro constante de leche materna incluso cuando no esté disponible o no pueda amamantar.

2. Contenido nutricional:

El contenido nutricional de la leche materna congelada permanece intacto. Contiene proteínas, vitaminas, minerales y anticuerpos que ayudan a proteger al bebé de las infecciones y refuerzan su sistema inmunitario incluso después de la congelación.

3. Almacenamiento prolongado:

Congelar la leche materna prolonga su vida útil. Si se almacena adecuadamente, puede consumirse con seguridad hasta 12 meses, lo que permite a las madres crear una reserva de leche materna para diversas situaciones, como la vuelta al trabajo o las emergencias.

4. Continuidad de la lactancia:

Utilizar leche materna congelada permite a las madres mantener su rutina de lactancia incluso cuando están lejos de su bebé. Favorece la continuidad de la lactancia y garantiza que el bebé siga recibiendo los numerosos beneficios de la leche materna.

Almacenamiento adecuado de la leche materna congelada:

Sigue estas pautas para almacenar la leche materna congelada de forma segura:

1. Recipientes adecuados:

Usa recipientes limpios, sin BPA y diseñados específicamente para almacenar leche materna. Pueden ser bolsas de plástico o recipientes de cristal con tapas herméticas.

2. Etiquetado:

Etiqueta cada recipiente con la fecha de extracción para garantizar una rotación adecuada de la leche almacenada.

3. Temperatura de almacenamiento:

Coloca los recipientes en la parte más fría del congelador, como la parte trasera o el fondo. La temperatura debe ajustarse a 0 °F (-18 °C) o menos para mantener la calidad de la leche.

4. Límite de tiempo:

Intenta utilizar primero la leche almacenada más antigua para evitar desperdicios. La leche materna almacenada puede utilizarse con seguridad dentro de las 24 horas siguientes a su descongelación.

Utilización de la leche materna congelada:

Cuando utilices leche materna congelada, sigue estos pasos para su correcta utilización:

1. Descongelación:

Cómo utilizar la leche materna congelada? Descongelación:

Congela la leche materna congelada colocando el recipiente en el frigorífico toda la noche o pasándolo por agua caliente. Evita utilizar el microondas, ya que puede crear puntos calientes y destruir las propiedades beneficiosas de la leche.

2. Mezcla suavemente:

Tras la descongelación, agita suavemente el recipiente para mezclar la capa de crema, que tiende a separarse durante el almacenamiento. Evita agitar enérgicamente para conservar la calidad nutritiva.

3. Comprueba la temperatura:

Asegúrate de que la leche ha alcanzado la temperatura ambiente o la temperatura de alimentación deseada probándola en la muñeca o en la parte interior del codo. Debe estar templada, no caliente.

4. Alimentación:

Vierte la leche materna descongelada en un biberón esterilizado y úsala inmediatamente. Si el bebé no consume toda la leche, desecha el resto en las dos horas siguientes a la toma para evitar la proliferación bacteriana.

La leche materna congelada proporciona numerosos beneficios tanto a las madres como a sus bebés. Siguiendo unas técnicas adecuadas de almacenamiento y utilización, las madres pueden mantener los beneficios de la leche materna incluso cuando no pueden amamantar directamente. Congelar la leche materna permite comodidad, almacenamiento prolongado y continuidad de la lactancia. Garantizando temperaturas de almacenamiento adecuadas y utilizando primero la leche más antigua, las madres pueden utilizar con confianza la leche materna congelada para proporcionar la mejor nutrición a sus pequeños.

Recuerda, consulta a un profesional sanitario o a un asesor de lactancia para obtener consejos personalizados sobre el almacenamiento y el uso de la leche materna congelada.

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